martes, 17 de marzo de 2015

Enséñame un poco... Bueno, un poco

Después de un noticias tristes del anterior articulo, dejo claro que no pienso cejar en mi empeño y para muestra un bot... digo, unos dibujillos del cuarto capitulo del artefacto sagrado.



























HAY DÍAS QUE DAN GANAS DE DEJARLO TODO

Hay situaciones en la vida que hacen que uno piense en lo que hace y los motivos por los que ha decidido volcarse en esa actividad. Y es que tener que descubrir que en pleno 2015 la censura propia de otras épocas este tan inculcada en la sociedad como antaño hace que me de mucha pena y un tanto de vergüenza ajena por el país donde vivo. Vayamos por partes como decía Jack el destripador:

Después de dos años intentando dedicarme al cómic, debo admitir que he conseguido poca cosa, algún encargo que otro, una obra publicada con no demasiado éxito, una pequeña entrevista en un medio local y una serie de colaboraciones que no están siendo demasiado rentables.
Mis ilusiones crecieron cuando me llegó una propuesta mas que interesante, un cómic como denuncia para unos hechos que ocurren en relación a la construcción de un colegio y a la polémica que se esta generando con el escaso presupuesto del que dispone. Me llenaron la cabeza de pájaros diciéndome que el trabajo que yo realizara seria expuesto en todos los medios posibles, que la repercusión iba a ser muy importante.
¡Que gran oportunidad! pensé yo de manera completamente ingenua...

Dos semanas de trabajo después de escritura, diseño y efectos que probé por primera vez especialmente para esto, entregué un cómic de cinco paginas lleno de humor ácido, respetuoso pero directo a la yugular y plagado de critica social. Un trabajo a fin de cuentas del que estaba orgulloso de que llevara mi firma.
A los pocos días me llegaron las primeras noticias, la asociación estaba "encantada" con el resultado pero querían hacer unos pocos cambios así que querían que me reuniera con ellos. Una vez acabada la reunión, me di cuenta del poco respeto con el que se trata a este tipo de trabajo, la gente solo ve los monigotes de las paginas y no la cantidad de horas necesarias para que aparezcan en ellas.
A fin de cuentas, las cinco paginas se debían quedar en dos eliminando cualquier rastro de conexión entre viñetas, el humor tenia que desaparecer y la critica mejor guardarla bajo la alfombra. Dibujos borrados por completo y otros violados por la censura, que asco y que rabia.

Mi primer pensamiento fue el de levantarme de la silla y cerrar la puerta tras de mi con un golpe para aumentar el dramatismo de la situación (soy yo muy dramático). Sin embargo y dado que un familiar mio muy querido fue el que me pidió este favor, decidí ceder y entregar esa aberración de corta y pega tal como si fuera una especie de Frankestein de papel, eso si, sin firmar ya que no identifico nada de mi en esas paginas vacías y sin sentido.

Y aunque puedo comprender las razones que me expusieron debo hacer una reflexión, y es que si la lucha es realmente importante (que puede ser mas importante que un colegio digno para el futuro de los niñ@s) el temor a las represalias no debe ser un motivo para desistir en semejante empeño.
Toda lucha contra el poder tiene consecuencias y esa idea debe ser aceptada y abrazada por los que pelean para cambiar las cosas. De no ser así, la batalla estará perdida antes de empezar.

No he conseguido nada importante en mi vida, pero debo reconocer que esta ha sido la primera vez en la que en verdad me he sentido fracasado. Estoy seguro que cualquier persona que se dedique al oficio comprenderá lo que quiero decir...


PS: Quiero dejar claro que mi decepción no significa que no apoye la lucha que se esta llevando a cabo por un colegio digno para todos. Ideales que suscribo completamente, pero los que luchan deben saber que cuando te metes con un dragón dormido, este intentara morder. La cuestión es cuantos mordiscos estamos dispuestos a aguantar.



Alex Martos.